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SAN JOSÉ – 19 de marzo

LA VOCACIÓN DE SAN JOSÉ

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A pesar de su dolor, 
José decide abandonar 
secretamente a María para
no dañar su fama;
es entonces cuando el Señor,
por medio del ángel,
le da a conocer su vocación.

Siendo como era justo,
y no queriendo infamarla,
deliberó dejarla secretamente.

(Mt 1, 19)

EL SUEÑO DE JOSÉ 

I

Ha pasado muchas noches de insomnio. Y ésta ha sido de sueño difícil: le ha costado mucho dormirse. Con frecuencia se ha despertado presa de una idea que le persigue: soñaba que los hombres de la plaza se reían de él.

Ahora ha logrado conciliar el sueño sobre su humilde lecho, después de pensar y pensar.

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San José

Ocurre que José está ante una tremenda disyuntiva: sabe que María va a ser madre, no lo puede dudar; y sabe también que es pura y sin mancha, no lo puede dudar. Y José ha suspendido el juicio.

María permanece silenciosa. Heroica, prefiere sufrir la sospecha y la deshonra antes que descubrir el secreto.

Él sabe con certeza que su esposa va a ser madre, se lo dijeron las amigas al principio, cuando vinieron a felicitarlo y él quedó con una amarga espina clavada en el corazón. Se lo dice la gente del pueblo, que lo comenta. Se lo dicen sus ojos. Calla también, sufre… y no juzga mal.

Está seguro de la pureza inmaculada de la Niña Virgen, se lo dicen sus ojos limpios, su bondad, su dulzura, su recia personalidad. Hay algo en ella que se impone, tan fuerte, tan decisivo, tan sobrenatural, que detiene la conclusión de la verdad que los ojos enseñan. Para los dos es una gran prueba.

Pavorosa lucha interior que las gentes no advierten. Angustiosas tormentas que los hombres vulgares no comprenden. Pelea por mantenerse fiel cuando todas las razones empujan a lo contrario. La santidad exige la prueba.

Todos creen que él es el padre. Y él sabe que no. Sufre ante el misterio, y respeta la situación.

La ley manda apedrear a las mujeres adúlteras. ¡Es tan grande el pecado! Pero ella no puede estar en ese caso. Sin embargo, José no se lo explica. Y su espíritu lucha entre esos dos extremos que lo ahogan: la pureza de María que se impone, y el hecho de que va a ser madre. Y José suspende el juicio.

II

Lo hace así porque es justo, aunque él sólo tenga razones para sentirse gravemente ofendido. Y no aplica el recurso legal de darle el acta del divorcio, que traería consigo la reprobación pública de la repudiada, sino quesigue la insinuación de la caridad, prefiriendo dejarla secretamente, para no dañar su fama.

Natividad

Y nosotros, tan veloces en concluir… condenando. Preferimos pensar mal
para no engañarnos; pero es mejor engañarse muchas veces pensando bien de hombres malos, que equivocarse alguna vez teniendo mal concepto de una persona buena, pues en este caso hay injuria, cosa que no ocurre en el primero.

Es preciso saber detener el juicio, y más aún la lengua, aunque sea su conclusión lo más lógico, lo más natural. Muchas veces son inocentes aquellos contra los que se dirigen nuestras pruebas, pues en todo caso ignoraremos motivos personales de su actuación, que pueden justificarles plenamente.

Pensar bien trae consigo, además, una gran paz del alma y nos ahorra muchas amarguras.

José detiene el juicio respecto a María, aunque le asaltan clarísimas razones, aunque esa situación le producehonda herida.

III

Decide hacer lo que cree que es mejor. Es el juicio que formula respecto a su personal conducta ante aquella situación. Ya tiene su propio criterio, después de pensar y pensar. Y su juicio es un juicio santo.

Un ángel del Señor se le aparece:

-José, hijo de David, no tengas recelo en recibir a María, tu esposa, porque lo que se ha engendrado en su vientre es obra del Espíritu Santo…

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San José y el ángel

Le ordena el nombre que le ha de poner, y le comunica su misión. José cae en la cuenta de que esos hechos cumplen la profecía.

A veces se nos pide, además, el rendimiento del propio juicio, aunque haya sido formulado con toda rectitud.

José había amasado su decisión con lágrimas, caridad y justicia. Llegó a esa conclusión por un camino penoso y Santo. Ahora le piden que rinda su criterio, que lo someta. Su juicio es lo mejor que se puede hacer humanamente, pero no es lo mejor para los planes de Dios.

Rendir el juicio, hazaña propia de los mejores. ¡Es que mi idea está elaborada con toda rectitud y cuidado! ¡Es que no es ni vulgar ni imprudente! Te contesto: Tampoco lo era la de José.

¡Es que a él le avisó un ángel! El ángel también es una criatura, y Dios tiene muchos medios de avisar, para enseñarnos que nuestras razones no tienen razón. José rindió su juicio sin dilación, y, al despertarse, hizo lo que le mandó el ángel del Señor.

“Caminando con Jesús”, J.A. González Lobato, Ediciones RIALP, S.A.

SAN AGUSTÍN

SAN AGUSTÍN. Obispo de Hipona. 28 de agosto

Doctor de la Iglesia, obispo de Hipona

San Agustín

DESEABA VENIR A VENERAR LOS RESTOS MORTALES DE SAN AGUSTÍN, PARA RENDIR EL HOMENAJE DE TODA LA IGLESIA CATÓLICA A UNO DE SUS “PADRES” MÁS DESTACADOS, ASÍ COMO PARA MANIFESTAR MI DEVOCIÓN Y MI GRATITUD PERSONAL HACIA QUIEN HA DESEMPEÑADO UN PAPEL TAN IMPORTANTE EN MI VIDA DE TEÓLOGO Y PASTOR, PERO ANTES AÚN DE HOMBRE Y SACERDOTE.

Benedicto XVI ante la tumba de San Agustín, 21 de abril de 2007

Su fiesta se celebra el 28 de agosto

San Agustín es considerado el más grande de los Padres de la Iglesia, un gran filósofo y teólogo; la obra de este santo fue fundamental para el posterior desarrollo de la filosofía, la teología y el pensamiento en general en Occidente.

Agustín nació en Tagaste (Argelia) el 13 de noviembre del año 354. Su padre, Patricio, era pagano. Su madre, Santa Mónica, fue un modelo acabado de esposa y madre cristiana: sus virtudes ejemplares, su sufrimiento y su oración conseguirían, primero, la conversión de su marido, quien se bautizó a la hora de la muerte, y, después, la de sus hijos. Santa Mónicaejerció sobre Agustín una influencia decisiva. Éste nos ha dejado en sus Confesiones el mejor elogio de su madre. Sin embargo, como él mismo relata en dicha obra, la juventud de Agustín se distinguiría por una conducta de libertinaje, junto con una búsqueda incesante de la verdad.

San Agustín y Santa Mónica

San Agustín y Santa Mónica

Cursó estudios en su ciudad natal,Tagaste, y posteriormente en Manila yCartago. A los 17 años se procuró una concubina, con la que tuvo un hijo. La lectura del Hortensiode Cicerón, despertó en él la vocación filosófica. Fue maniqueo puritano desde los diecinueve años hasta los veintinueve.

Decepcionado por el maniqueísmo, que concebía al mundo como una oposición sostenida entre los principios del bien y del mal, fue a Roma en el año 383, abrió escuela de retórica y se entregó al escepticismo académico.

Al año siguiente ganó la cátedra de Retórica de Milán. En esta ciudad acudió a escuchar los sermones de San Ambrosio, quien influyó mucho en la vida de Agustín al hacerle cambiar de opinión sobre la Iglesia católica, la fe, la exégesis y la imagen de Dios.

Tuvo contacto con un círculo de neoplatónicos de la capital, uno de cuyos miembros le dio a leer las obras dePlotino y Porfirio, que determinaron su conversión intelectual.

La conversión del corazón sobrevino poco después, en septiembre de 386, de un modo inopinado. Al año siguiente, su madre, Santa Mónica, quien tanto influyera con su oración y sufrimiento en la conversión de su hijo, murió en OstiaItalia. Su fiesta se celebra el día anterior a la de su hijo, el 27 de agosto.

Deseoso de ser útil a la IglesiaAgustín volvió a su continente natal, África, y comenzó a planear una reforma de la vida cristiana. Tres años más tarde fue ordenado presbítero enHipona para ayudar a su anciano obispo Valerio. Éste, en 396, le consagró obispo, y a su muerte el año siguiente Agustín le sucedió en la sede episcopal. Bajo su orientación la Iglesiaafricana, derrotada, recobró la iniciativa.

Agustín fue desarmando y desenmascarando las herejías que estaban más difundidas en la época. Los últimos años de su vida se vieron turbados por la guerra. Los vándalos sitiaron su ciudad y tres meses después, el 28 de agosto de 430, murió en pleno uso de sus facultades y de su actividad literaria.

Era de constitución fuerte y sana, como lo demuestran sus actividades, trabajos, viajes y serena ancianidad; sus enfermedades se debieron a constantes excesos de fatiga, ascesis y apostolado. La ilusión de su vida fue la verdad para todos los hombres. Pendiente de sus circunstancias, vivió luchando, aunque era de carácter sereno y apacible. Convirtió su pequeña diócesis en corazón de la cristiandad. Hoy sus restos mortales descansan en Pavía. Comúnmente es representado con traje de obispo o de monje, llevando en la mano un libro, un corazón o una iglesia.

Sus numerosas obras nos han llegado casi en su totalidad y en buen estado. En ellas trata muy diversos temas, desde los que hablan de su propia vida, como las Confesionesy losSoliloquios, hasta varias obras de tema moral y ascético, pasando por otras de carácter exegético y muchas apologéticas —entre ellas La Ciudad de Dios— y con argumentos contra el maniqueísmo y las principales herejías de su tiempo.

San Agustín

La vocación de San Agustín, su misión, consistió en recoger, coordinar, asimilar y transmitir dos culturas, la grecorromana y la judeocristiana. Lo realizó tan perfectamente, que se constituyó en genio de Europa. Marcó una nueva ruta al pensamiento y su influjo en la espiritualidad cristiana ha sido notable.

Tenía grandes cualidades humanas: inteligencia poderosa para la síntesis y el análisis, voluntad ardiente e indomable, sensibilidad tierna y viril, vitalidad exuberante, imaginación creadora, iniciativa inagotable, estilo encantador, sentido del humor y del ridículo.

Fue el primer filósofo que adaptó una teología racional a los tres problemas radicales de la existencia, la verdad, el ser y el bien; y casi el primer teólogo que confió en una filosofía crítica, frente a los dogmatismos y fideísmos ilusorios, considerando el entendimiento como revelación natural.

Hombre de una sola pieza, unificó su vida, sus obras y sus intenciones en un sistema vivo y dialéctico, a veces implícito. Teoría y práctica son en él dos formas de una sola postura, si bien es exagerado decir que sus teorías son generalizadoras de sus experiencias. Cada tesis tiene valor desde su fundamento, pero el fundamento florece en cada tesis. Su obra podría definirse como antropología teológica, y, en este sentido, podría hablarse de un humanismo cristiano: la condición humana es su punto de partida, incluso para demostrar la existencia de Dios.

La posteridad ha venerado siempre a este gran genio, y muchas ciencias humanas encuentran en su pensamiento muchas de sus bases y postulados de fondo. Se le ha reconocido el ser unpensador evolutivo, teológico y católico.

Ver extracto de las Confesiones

Ver Obras de San Agustín

SAN MARCOS. Evangelista. 25 de abril

¿SABES QUIÉN ERA  SAN MARCOS?

Autor del segundo Evangelio

San Marcos

 “Procura venir pronto… y a Marcos, tráele, que me va a ser útil para el ministerio”.

Timoteo, al parecer en Éfeso, recibe este encargo de San Pablo

Su fiesta se celebra el 25 de abril

En los escritos del Nuevo Testamento aparece un personaje, importante en la Iglesia apostólica, que unas veces es llamado Juan, otras Juan Marcos y otras Marcos solamente. Por la simple lectura del Evangelio se ve que se trata de la misma persona. Nada tiene de extraño que un judío usase dos nombres: uno hebreo Juan y otro latino helenizado Juan Marcos, máxime si procedía de provincias del Imperio romano. En San Marcos, como en San Pablo, el nombre romano terminó por imponerse sobre el hebreo.

San Marcos era hijo de María, viuda al parecer, de alta posición, en cuya casa se reunía la primitiva iglesia de Jerusalén. Una antigua tradición nos atestigua que es la misma casa en la que el Señor celebró la Última Cena e instituyó la Eucaristía, y que el hombre que llevaba el cántaro era el propio Marcos, detalle conservado por el evangelista y usado también por San Lucas. También parece que “el muchacho que seguía (al grupo del prendimiento) cubierto con una sábana” era el propio Marcos que guarda este dato como íntimo recuerdo personal. De ser así, Getsemaní debió pertenecer al patrimonio de la familia. Era primo de Bernabé, una de las grandes figuras de la primitiva Iglesia y, al ser Bernabé levita y de Chipre, es natural que Marcos perteneciese a la colonia chipriota de Jerusalén y que fuese levita, como su primo. Así lo cree el Prólogo de Prisciliano.

San Marcos
San Marcos Evangelista

La actividad evangélica de San Marcos la inicia con Bernabé y Pablo, quienes cumplido su ministerio de llevar subsidios a la iglesia de Jerusalén, se volvieron a Antioquía llevándose consigo a Marcos. Enviados de nuevo Bernabé y Saulo a la misión, para la que les había llamado el Espíritu Santo, embarcaron rumbo a Chipre donde predicaron en las sinagogas, teniendo a Marcos como auxiliar o diácono y una vez evangelizada la isla, al zarpar Pablo y los que con él estaban de Pafos a Perge de Pamfilia, Marcos se separó de ellos y se volvió a Jerusalén. Cuando más tarde Pablo y Bernabé visitaron las comunidades evangelizadas, Bernabé quiso llevar consigo a Marcos pero Pablo se opuso, pues no olvidaba que no les había acompañado a Pamfilia. Como la divergencia de criterios fue irreductible, ambos se separaron en la tarea misional y “Bernabé tomando consigo a Marcos se embarcó para Chipre”. Los acontecimientos posteriores indican una plena reconciliación de San Pablo con Marcos.

Unos diez años más tarde encontramos a Marcos en Roma como intérprete de San Pedro y, un poco después, como escritor de su evangelio, según lo presenta la tradición. Su relación debía de ser muy antigua. Sabemos que liberado Pedro por el ángel, se dirigió a la casa de María, la madre de Marcos, donde era muy familiar. Tal testimonio, junto con los datos de la tradición, hace suponer que Marcos se hallaba en Roma como intérprete de Pedro antes de que llegara San Pablo, con el que, olvidadas las diferencias de la primera separación, ahora le sirve como auxiliar, de consuelo y de gran utilidad para el ministerio. En Roma, hacia el año 60, debió de escribir el Evangelio conocido en la tradición como Evangelio según San Marcos.

San Marcos
San Marcos escribiendo su Evangelio

Consta que tuvo que visitar la Iglesia de Colosas y que San Pablo le recomendó a los colosenses: “hacedle buena acogida”. No sabemos si realizó tal visita; pero sí que estaba en Oriente y por aquellas tierras, pues Timoteo al parecer en Éfeso, recibe este encargo de San Pablo: “procura venir pronto… y a Marcos, tráele, que me va a ser útil para el ministerio”.

Probablemente murió en el año 68 d.C., de muerte natural, según una relación, y según otra, como mártir, en Alejandría de Egipto. Los Hechos de San Marcos, un escrito de mitad del siglo IV, refieren que San Marcos fue arrastrado por las calles de Alejandría, atado con cuerdas al cuello. Después lo llevaron a la cárcel y al día siguiente le volvieron a aplicar el mismo martirio hasta que falleció. Luego echaron su cuerpo a las llamas, pero los fieles lograron sacarlo y evitar su destrucción.

De Alejandría fueron trasladadas sus reliquias a Venecia el año 825, cuya República lo adoptó como celestial patrono, erigiendo en su honor la maravillosa Basílica de San Marcos, y tomando el símbolo del evangelista (el león alado con el libro del Evangelio) como su escudo, que esculpió en todos sus monumentos y posesiones

 

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¿Sabes quién era San Jorge?

¿Sabes quién era San Jorge?

 

 

Su fiesta se celebra el 23 de abril

 

 

 

1.    1. Fuentes.

 

 

 

La antigüedad y la difusión del culto a Jorge, ampliamente testimoniadas por documentos literarios y monumentos arqueológicos, no tienen una adecuada correspondencia en noticias biográficas del santo; por el contrario, la passio Georgii está clasificada entre las obras apócrifas del Decretum gelasianum (496). Es, por tanto, necesario acudir a testimonios distintos a la passio para estar seguros de su existencia y de algunos datos biográficos esenciales.

 

 
 
 
Estatua de San Jorge

 


En Lydda (Diospoli), Palestina, era venerado su sepulcro, como resulta por Teodosio Perigeta (ca. 530; De situ terrae sanctae, en CSEL, 39,139: «in Diospolim, ubi sanctus Georgius martyrizatus est, ibi et corpus eius est et multa mirabilia fiunt»), por Antonino de Piacenza (ca. 570; Itinerarium, ib. 176) y por Adamnano (ca. 670; De Locis sanctis, 111,4: ib. 288-294). Los restos arqueológicos de la basílica del cementerio todavía hoy visibles (D. Baldi, Guida di Terra Santa, Jerusalén 1953, 332-333) son atribuidos por algunos a una construcción constantiniana, de cualquier modo muy cercana a las fecha de la muerte del mártir. Además, una inscripción griega, descubierta en Eaccaea de Batanea y fechada por H. Delehaye en el 368, habla de una «casa de los santos y triunfantes mártires Jorge y compañeros», o iglesia, dedicada al santo algún decenio después de su muerte. La passio fue traducida al copto, armenio, etiópico y árabe, para el uso litúrgico que entonces se hacía de las Vitae de los Santos.

 

 

2.  Vida

 

 

 


Imagen de San Jorge

 

Según la primera leyenda y sus sucesivas ampliaciones, ya desde su concepción Jorge estaba predestinado para grandes cosas; su nacimiento llenó de gran alegría a sus padres Geroncio, persa, y Policronia, capadocia, que lo educaron religiosamente hasta el momento en que entró en el servicio militar. El martirio acaeció bajo Daciano, emperador de los persas (que, sin embargo, en muchas recensiones es sustituido por Diocleciano, emperador de los Romanos), el cual convocó a setenta y dos reyes para decidir las medidas a tomar contra los cristianos. Jorge de Capadocia, oficial de las milicias, distribuyó los bienes a los pobres y, delante de la corte, se confesó cristiano; a la invitación del emperador de hacer sacrificios a los dioses se negó, comenzando las numerosas y espectaculares escenas del martirio. Jorge fue golpeado, colgado, torturado y arrojado a la cárcel. Fue martirizado el 23 de abril del 303.

 


La leyenda de la joven librada del dragón por obra de Jorge surgió a continuación; parece que la narración de tal episodio nació en la época de los Cruzados, por la falsa interpretación de una imagen del emperador Constantino que se encontraba entonces en Constantinopla.

 


En cuanto al nombre, este Jorge no hay que confundirlo con otros homónimos, ni con los diversos Gregorios, y la etimología del término (=agricultor) ha dado lugar a originales comentarios del análogo fragmento evangélico (lo 15,1-7). El nombre se difundió por Oriente en los s. IV y V, de tal manera que fue llevado por varios soberanos de Georgia.

 


Su profesión de militar podría derivar de una identificación con el tribuno que arrancó el edicto de Galerio contra los cristianos en Nicodemia, según lo que es narrado por Eusebio (Historia ecclesiastica, VIII,5: PG XX, 749-752).
  

 


3. Culto

 

 

 

 
 
  Arqueta de reiiquias con el cráneo de San Jorge

 

Pocos santos han tenido tanta veneración popular como Jorge, y como testimonio de ello están las innumerables iglesias dedicadas a su nombre. En Palestina, en Egipto, en Etiopía, en Georgia, desde el s. IV en adelante le fueron consagrados iglesias y monasterios; en los países bizantinos fue venerado junto a S. Demetrio; en Roma, Rávena, Ferrara, Milán y, sucesivamente, en Francia, en Alemania y en Inglaterra tuvo un culto antiquísimo.

 

En España, especialmente después de las Cruzadas, fue patrón de Aragón y de Cataluña y de las ciudades marineras, además de Barcelona y de otras ciudades. Jorge es, además, protector, con S. Sebastián y S. Mauricio, de los caballeros y de los soldados, de los arqueros y de los alabarderos, de los armeros, de los constructores de yelmos y de los guarnicioneros; en fin, fue invocado contra las serpientes venenosas, contra la peste, la lepra y la sífilis y, en los países eslavos, contra las brujas.

 


Los calendarios orientales portan la conmemoración de Jorge el 23 de abril, reseñando las gestas según las «pasiones» conocidas (J. M. Fiey, Le Sanetoral syrien oriental d’aprés lesteEvangéliaires et Bréviaires du XI au XIII siécle, «L’Orient syrien» VIII, 1963, 37); en la misma fecha lo conmemora el Calendario marmóreo de Nápoles del s. ix, de destacada influencia bizantina (D. Mallardo, Il Calendario marmóreo di Napoli, «Ephemerides liturgicae» XVIII, 1947, 1459-150). También los calendarios de las Iglesias occidentales fijan la conmemoración del aniversario del martirio de Jorge el 23 de abril (W. H. Frere, Studies in early Roman Liturgy, Oxford 1930, 100-101; v. t. P. Perdrizer, Le calendarer parisien á la fin du moyen-áge, París 1933, 123-124) y sólo las iglesias de Italia septentrional trasladan la celebración al día siguiente, como resulta de un calendario modenés del s. xi (ed. B. Bacchini, «Rerum ¡tal. script.» 11, 1718, 145), de los Misales y Breviarios ferrareses y de la costumbre milanesa que quizá ha influido en las diócesis de Emilia anteriormente sufragáneas suyas (E. Cattaneo, L’evoluzione delle leste di precetto dal sec. XIV al XX, Milán 1956, 74; para Pavía, cfr. L. Valle, Le reliquie di s. Giorgio, Pavía 1903, 15). En el Martirologio Jerominiano figura en 15, 23, 24, 25 abr. y en 7 mayo, pero sólo en códices tardíos. El Sacramentario Leoniano del s. v (ed. L. C. Mohlberg, 16) contiene los textos de la Misa de San Jorge mártir que se leían en la estación que se tenía en el Velabro. La S. Congregación de Ritos ha reducido de grado (y no suspendido, como erróneamente se ha dicho) tal fiesta por falta de noticias biográficas seguras para introducir en la liturgia (AAS Lll, 1960, 690, 706).

 


Gran veneración tuvo el que se consideraba sepulcro del mártir y sus reliquias fueron trasladadas probablemente durante la invasión persa a principios del s. VII o poco después, a la llegada de los musulmanes. S. Gregorio de Tours (v.), en la obra Miraculorum liben. 1,101 (PL 71, 792-793) recuerda el traslado de reliquias a Limoges y a Le Mans. En Roma, el cráneo del mártir recibe veneración en la basílica de S. Jorge in Velabro desde el s. VIII; en 1600 fue transferida una parte a Ferrara. En 852, Pietro della Marca recuerda el traslado a España de reliquias de J. El conde Roberto de Flandes en 1110 llevó a Ferrara un brazo, regalándolo a la condesa Matilde, la cual, a su vez, lo donó a la nueva catedral de la ciudad que fue dedicada al santo en 1135.

 


La toponimia ofrece un particular conocimiento de la difusión de su culto en los siglos pasados. El Annuario generale dei comuni e frazione d’Italia del Touring Club (1958) da una lista de 60 localidades que llevan el nombre del santo; también el índice del Atlante internacional, bajo las diversas formas del nombre en los idiomas europeos, censa un elevado número de ciudades, regiones, montes, ríos, etc., dedicados al gran mártir palestino (cfr. U. Chevalier, Répertoire des sources historiques du moyen áge; topo bibliographie, Mont-Beliard 1894-1901).

 


En Constantinopla, el gran monasterio construido en la Punta del Serrallo sugirió a los cruzados en 1204 llamar «Brazo de San Jorge» al mar de Mármara  (Réanu).

 


4. Iconografía

 

 

 

La inmensa producción artística representando al «Santo de los Caballeros y Caballero de los Santos» es innumerable y diversa. Todas las artes lo han celebrado. La iconografía bizantina y medieval nos presenta en general al santo de pie, vestido de soldado con coraza y lanza; bien solo o con otros santos militares. Este tema evoluciona en tiempo de las Cruzadas y, desde entonces, se le representa a caballo mientras combate al dragón para defender a la joven princesa. El arte renacentista prefiere el segundo tema conforme al espíritu caballeresco de la época y sobre todo en ciudad como Ferrara, en donde el santo además de ser el patrón de la ciudad era el ideal de la corte, que gustaba reproducir la imagen en las propias monedas

 

 

 

  

 

DANTE BALBONI.  (GER)

 

 

BIBL.: Fuentes: LIPPOMANO, Sanctorum priscorum patrum vitae, Venecia 1559, 100-104 y 123-127; Acta Sanct. abril III, Venecia JOSAFAT, VALLE DE – JOSÉ, SAN 11739, 101-165; K. KUMBRACHER-A. EHRHARO, Der heilige Georg in der griechischen Uberlieferung, Munich 1911; Bibliotheca Hagiographica Latina, Supplementum, 2 ed. Bruselas 1911, n° 33633401; Bibliotheca Hagiographica Graeca, 1, 3 ed. Bruselas 1957, 212-223.

 

Primeros Cristianos.

SABES QUIÉN ERA SAN BLAS? Obispo y Mártir . Fiesta el 3 de Febrero

SAN BLAS

 

Obispo de Sebaste y Mártir (316). Fiesta el 3 de Febrero

 

San Blas

 

De las cuatro actas griegas de San Blas, actualmente catalogadas, no pueden extraerse sino los siguientes datos con visos de autenticidad: médico, obispo de Sebaste (elegido por voz unánime del clero y pueblo) en Armenia. Vivió en tiempos de los emperadores Diocleciano y Licinio (307-323), si bien algunos autores lo hacen contemporáneo de Juliano el Apóstata (361-363).

 

Decretada la persecución, San Blas buscó asilo en una cueva, donde fue descubierto por unos cazadores de fieras, denunciado al gobernador Agrícola de Capadocia y, después de torturadas sus carnes con peines de hierro, fue decapitado en el año 316 d. C.San Blas

San Blas, oculto por la persecución, sostenía, alentaba y edificaba ocultamente a los cristianos con su palabra y con el ejemplo de su santa Vida.

Mientras estaba en prisión realizó la maravillosa curación de un muchacho que tenía una espina en la garganta y estaba en peligro de muerte.

 

 

DEVOCIÓN Y CULTO

 

Su culto, si bien no muy inmediato a su muerte, tuvo una gran extensión, tanto en Occidente como en Oriente, donde la fiesta se celebraba el 11 de febrero.En Constantinopla había un templo dedicado a San Blas. En Armenia existió la Orden Militar de San Blas.La república independiente de Ragusa (Yugoslavia) lo tenía por patrón principal.En la Iglesia occidental tenía señaladas dos fiestas: el 3 de febrero, aún vigente en el Martirologio Romano, y el 15 del mismo mes.

 

San BlasSólo en Roma tuvo San Blas 54 iglesias y oratorios bajo su advocación; y es tan grande el número de monasterios e iglesias que dicen poseer reliquias del mártir, que resulta insoluble el problema de su autenticidad y no cabe argüir sino que acaso se trate en muchos casos de otros santos del mismo nombre.

 

La gran popularidad de San Blas se debe esencialmente a los milagros que le atribuyen las actas apócrifas. Con frecuencia se le invoca como abogado contra la difteria y todos los males y accidentes de garganta. En algunos lugares persiste la costumbre de bendecir a las personas el día 3 de febrero con dos velas- la Candelaria es la víspera- con esta fórmula: «Por la intercesión y los méritos de S. Blas, obispo y mártir, Dios te libre de los dolores de garganta y de cualquier otro mal». También se le invoca como abogado contra la peste del ganado, principalmente el de cerda.

 

De su iconografía dedujo el pueblo nuevos incentivos para la devoción: como quiera que, sobre todo a partir del s. XIV, fuera representado San Blas con un peine en memoria del instrumento con que le habían rasgado las carnes, los cardadores y sombrereros le erigieron en patrono suyo.

 

 

Fuentes; M. RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ.

BIBL. : Acta Sanct., Febrero I, 334-357; Synaxarium Constantinopolitanum, col. 457, 988; H. LING ROTH, Bishop Blaise, martyr and woolcombers’ patron, Halifax 1915; VARIOS, Biagio di Sebaste, en Bibl. Sanct., 3, 157-170; A. PAZZINI, l santi nella storia della medicina, Roma 1937, 208-214; “Analecta Bollandiana” (1955) 24-54, (1958) 157-164, (1960) 443.

 

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SAN JUAN CRISÓSTOMO. 13 de septiembre

SAN JUAN CRISÓSTOMO

Obispo y Doctor de la Iglesia

San Juan Crisóstomo es uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia de Oriente. Predicador de gran elocuencia al que se le atribuye, a partir del s. VI, el sobrenombre de “Boca de oro” (Crisóstomo). Declarado Doctor de la Iglesia por S. Pío V en 1568, su fiesta se celebra el 13 de septiembre.

Vida

Nace en Antioquía entre el 344 y el 354 y muere en Comana, el Ponto, el 13 de septiembre del 407.

Era hijo de una familia cristiana y contaba con ascendencia tanto latina como griega. El padre de Juan murió siendo él un niño. Desde entonces su madre le dio una profunda formación cristiana y estudió filosofía y retórica.

A los 18 años se convirtió en el acompañante del obispo de Antioquía, Melecio. Pero, al recibir el bautismo pasados tres años, decidió retirarse al desierto. Estuvo allí durante seis años hasta que, debido a problemas de salud, volvió de nuevo a la ciudad de Antioquía.

Una vez allí, es ordenado diácono en el 381 y sacerdote en el 386. Durante su labor sacerdotal demuestra una conducta intachable iluminando al pueblo con su sabiduría y doctrina. En el 397 muere el obispo de Constantinopla y es elegido para sucederle, siendo  consagrado a principios del 398 por Teófilo, Patriarca de Alejandría.

San Juan empezó enseguida con su trabajo episcopal. En primer término realizó una reforma del clero. Mas tarde se dedicó al asunto económico e hizo desaparecer los dispendios inútiles de su iglesia y recortó los excesivos bienes pertenecientes al obispo. Exhortó también a las viudas y a los ricos para que supieran vivir según su estado.

Se dice que gracias a esta intensa labor “los partidarios de toda clase de espectáculos, abandonados los atrios del diablo, iban a las estancias del Salvador atraídos por la dulzaina del pastor que amaba a las ovejas»(Dial. Hist. 5: PG 47,21).No pretendía dedicarse mas que a su labor episcopal. Sin embargo, por petición del emperador Arcadio soluciona un problema con unos rebeldes. A partir de entonces, y guiados por la envidia, sus contrarios le echan en cara el haber actuado fuera de su jurisdicción. Además, sufriendo estas calumnias, ha de solucionar un problema entre un colaborador suyo y otro obispo.   

Desde ese momento todo eran intrigas contra San Juan Crisóstomo. Primero lo intentó el patriarca Teófilo, ya que él no había accedido a la sede episcopal de Constantinopla. El patriarca reunió en un sínodo a todos los obispos que eran contrarios a San Juan, 36 en total. Allí decidieron pedir al emperador la deportación del obispo de Constantinopla y así lo hicieron. El emperador accedió y firmó. Sin embargo, la emperatriz consiguió de su marido el regreso del Crisóstomo. Durante dos meses fue todo bien hasta que, en la fiesta de San Juan Bautista, pronunció una homilía en la que la emperatriz se vio interpelada y humillada. Debido a este suceso, los contrarios a San Juan pidieron a la mujer del emperador la deportación del santo obispo. Nuevamente fue deportado, pero esta vez a Armenia. Sin embargo, los obispos enemigos de San Juan estaban molestos por las peregrinaciones de los antioquenos a Armenia. Ante esta situación pidieron que fuese desterrado a Pitio. Así se hizo, pero durante el camino, estando en Comana, en el Ponto, San Juan murió diciendo: “Gloria a Dios por todo”. En el 438 su cuerpo fue llevado a Constantinopla y enterrado en la iglesia de los Apóstoles.

 

Escritos

 

Los escritos de San Juan son sobretodo homilías y algunos tratados. Cabe destacar la abundancia de escritos que produjo el Crisóstomo.

 

En sus homilías veterotestamentarias comenta ampliamente el Génesis, algunos capítulos de los libros de los Reyes, algunos Salmos y a los profetas en general pero especialmente a Isaías. Existen algunos fragmentos sobre Job, Proverbios, Jeremías y Daniel que no se ha autentificado que sean de San Juan.

 

Ya en sus homilías novotestamentarias comentó los evangelios de San Mateo y San Juan, los Hechos de los Apóstoles y prácticamente la totalidad de las epístolas. Hay que destacar el carácter de defensa contra los arrianos que tienen algunas de sus homilías.

 

Pero San Juan n

o se dedicó solo a comentar las Sagradas Escrituras, sino que tiene también muchos sermones de temas variados. Unos son de carácter dogmático-polémico, otros son para las catequesis bautismales, cuenta también con discursos morales, sermones contra el ocio y los juegos. También se encuentran entre sus escritos algunos panegíricos a favor de los santos, homilías para las fiestas litúrgicas y demás discursos de circunstancia.

 

Además de homilías, S. Juan también escribió una serie de tratados. Dos de ellos son apologéticos y todos los demás son ascético-morales. Los tratados le ocupan casi todo el tiempo de su vida como anacoreta.

 

Por último, entre sus escritos se cuentan tanbién las cartas, escritas la mayoría durante su segundo destierro y de las cuales se conservan unas 236.

CATEQUESIS DE BENEDICTO XVI SOBRE SAN JUAN CRISÓSTOMO (I)

CATEQUESIS DE BENEDICTO XVI SOBRE SAN JUAN CRISÓSTOMO (II)

VER OBRAS DE SAN JUAN CRISÓSTOMO

 

Fuente.: J. IBÁÑEZ IBÁÑEZ,  (GER)

Primeros Cristianos.

SAN AMBROSIO, OBISPO DE MILÁN

¿Sabes quién era?

SAN AMBROSIO

OBISPO DE MILÁN

MAESTRO DE SAN AGUSTÍN

san ambrosio

 

DE GOBERNADOR A OBISPO

San Ambrosio
San Ambrosio

Hacia el año 339 nació en Tréveris, donde su padre ejercía la prefectura de las Galias. Ambrosio nació en el seno de una familia aristocrática, que pertenecía a la gens Aurelia. Tras la muerte prematura del padre en el 354 se trasladó a Roma en compañía de su madre y sus hermanos. Recibió una esmerada educación humana y cristiana.

Consta que estudió retórica y ejerció la abogacía en la prefectura de Sirmio (Iliria). Siguiendo la carrera política en el 370 fue nombrado gobernador de la Liguria y de la Emilia, con residencia en Milán. Sus buenas cualidades como gobernante se pusieron de relieve, cuando fue designado obispo de Milán, a la muerte del obispo arriano Auxencio.

La elección se presentaba difícil porque la comunidad cristiana de Milán estaba dividida entre los arrianos y los católicos, y ya se habían originado algunos tumultos populares. Ambrosio tuvo que estar presente en el momento de la elección, en calidad de gobernador para apaciguar los ánimos. Lo que no sospechaba Ambrosio era que la elección recayó sobre él, cuando un niño gritó “Ambrosio obispo”, siendo aclamado, como tal, por partidarios de ambos bandos.

A todo esto San Ambrosio no era más que un simple catecúmeno. Fue bautizado y una semana después fue consagrado obispo, el 7 de diciembre del 374. Según nos cuenta su biógrafo Paulino “distribuyó todo el oro y la plata que poseía, pasó la propiedad de sus posesiones a la Iglesia, reservando el usufructo a su hermana, de suerte que nada quedó que pudiese decir suyo en esta tierra” (Paulino, Vita Ambrosii, 38).

 

FORMACIÓN TEOLÓGICA

La rapidez con que accedió al episcopado le lleva, de inmediato, a profundizar en su formación teológica. Como él mismo dice “…tuve que empezar a enseñar, antes de haber aprendido” (De off., I, 1, 4). Con la ayuda de un sacerdote erudito llamado Simpliciano alcanzará una excelente cualificación doctrinal, estudiando sistemáticamente la Biblia y a algunos Padres de la Iglesia, como Orígenes, S. Cipriano, S. Atanasio, Dídimo de Alejandría, los Capadocios y S. Cirilo de Jerusalén.

Como buen conocedor del griego también leyó a Filón y a Plotino. El estudio, unido a la incesante meditación de la Palabra de Dios, habría de ser la fuente de su actividad pastoral y de su predicación.

Como Milán era una ciudad residencial del emperador, Ambrosio tuvo ocasión de trabar amistad con los distintos emperadores coetáneos: Valentiniano I (364-375), Graciano (375-383), Valentiniano II (383-392) y Teodosio (379-395). Hay que precisar que esta cronología se vio alterada por circunstancias históricas diversas, como la proclamación del usurpador Máximo como emperador en 371, y la regencia de la emperatriz Justina, que era arriana, por la minoría de edad de Valentiniano II.

Aunque sus relaciones con la autoridad imperial eran buenas, sin embargo, tuvo que hacer frente a las intrigas de la emperatriz Justina para que cediera la basílica Porciana de Milán a los arrianos. La actitud firme de Ambrosio hizo fracasar el intento.

Se encerró con sus fieles en la basílica, dedicando gran parte del tiempo al canto de himnos litúrgicos. Apoyados en este hecho, algunos autores sitúan en ese momento el acta de nacimiento del canto ambrosiano (386). A pesar del acoso militar de la iglesia, prevaleció el buen criterio del santo Obispo de Milán, consiguiendo que se retiraran las fuerzas militares del entorno basilical.

 

EL INCIDENTE DE TESALÓNICA

Basílica de San Ambrosio en Milán
Basílica de San Ambrosio en Milán

Después de la derrota de Máximo y de la ascensión al poder imperial de Teodosio, se establece un buen clima de entendimiento entre el emperador y el Obispo milanés. De todas formas, estas buenas relaciones se deterioran bastante en 390 por el incidente de Tesalónica, que se inicia con la rebelión de la ciudad contra el emperador, matando al gobernador de la Iliria. Teodosio, en una primera reacción dominada por la ira, ordenó un castigo severo.

Una reconsideración posterior le llevó a revocar la orden anterior, pero la revocación llegó demasiado tarde, y una multitud reunida en el circo de Tesalónica fue pasada a cuchillo. Ambrosio juzgó que el emperador había cometido un pecado grave de homicidio y, en consecuencia, le escribió una carta invitándole a someterse a la penitencia eclesiástica. Teodosio aceptó la penitencia y vestido de penitente se presentó en la iglesia, manifestando públicamente su falta. Fue reconciliado con la Iglesia en la Navidad del 390.

 

LABOR PASTORAL

Además de toda la actividad política religiosa que hemos descrito someramente. San Ambrosio desarrolló una intensa labor pastoral. Todos los días celebraba la eucaristía y tenía sus ratos de oración personal, incluso durante la noche. Además de las predicaciones homiléticas dominicales y festivas, en tiempos de preparación de los catecúmenos para la recepción del bautismo, predicaba diariamente. De los efectos saludables de estas predicaciones nos ha llegado el testimonio de San Agustín, que nos narra cómo los sermones catecumenales de S. Ambrosio, con la interpretación alegórica del A. Testamento, le ayudaron a resolver las dudas que el maniqueísmo había dejado en su alma.

A todo esto hay que añadir la atención a los penitentes, a los pobres y encarcelados, así como la episcopalis audientia y las gestiones para conseguir un posible indulto para los condenados a muerte. Asombra no poco que, además de este trabajo ingente, tuviera tiempo para escribir un considerable número de obras sobre temas pastorales y de espiritualidad, como la Exposición sobre el Evangelio de S. Lucas, los tratados Sobre las vírgenes, Sobre los sacramentos, etc., un copioso Epistolario, y un inspirado Himnario.

Murió el 4 de abril del año 397 y sus restos fueron colocados en la tumba de los mártires Gervasio y Protasio, cumpliendo así el deseo de S. Ambrosio, cuando el año 386 se encontraron los restos de estos mártires (Paulino, Vita, 14).

POR DOMINGO RAMOS LISSON

Ir a la catequesis del Papa sobre San Ambrosio

¿Sabes quién era san Pancracio?

SAN PANCRACIO, MÁRTIR ADOLESCENTE

Su nombre significa “el que lo sostiene todo”.  Su fiesta se celebra el 12 de mayo

san_pancracio

Es representado muy joven, casi niño, vestido con la túnica romana o con el traje militar, y con los atributos de mártir. San Pancracio es considerado como el santo de los adolescentes , de los afligidos por la pobreza, de la fortuna y de los juegos de azar.

Pancracio (en latín, Pancratius; en griego, ?γιος Πανκρ?τιος; en italiano, San Pancrazio; en inglés, Saint Pancras) fue un ciudadano romano que se convirtió al cristianismo, y que fue decapitado en el año 304, con 14 años de edad. Su nombre en griego significa literalmente “el que lo sostiene todo”. Fue uno de los mártires de los primeros tiempos del cristianismo que más fama alcanzaron posteriormente.

UN JOVEN DE BUENA FAMILIA

Pese a lo inseguro de las noticias auténticas que sobre su vida y muerte se conservan, ha gozado durante siglos de un culto muy intenso y muy difundido.

Al haber sufrido el martirio apenas adolescente, su figura ha sido presentada como modelo de la fortaleza que da la fe, la cual, según la frase evangélica, obtiene de la boca de los niños una perfecta alabanza de Dios, sellada en el caso de Pancracio por el testimonio de su sangre.

san_pancracio_2La primera noticia que sobre Pancracio conocemos, es la basílica construida sobre su sepulcro hacia el año 500, en Roma. Un siglo después, San Gregorio Magno predicó en ella una homilía con ocasión de su natalicio. Después son ya más frecuentes las noticias.

Había nacido Pancracio en una ciudad de Frigia, provincia romana del Asia Menor, y fue su padre un noble y hacendado señor, llamado Cleonio, pagano de recto corazón, que falleció cuando el niño tenía siete años.

Quedó éste sin otro familiar que un tío paterno, llamado Dionisio, a cuya tutela fue confiado.

Resultó Dionisio un excelente y ejemplar tutor, que administró y acrecentó admirablemente el vasto patrimonio del huérfano, y cuidó con diligente celo de su buena educación.

Le pareció que ésta resultaría más acabada en la capital del Imperio, donde, por otra parte, Pancracio tenía también grandes posesiones; y por esto, cuando el niño llegó a sus diez años, se trasladaron tío y sobrino a Roma. Allí se establecieron en un bello palacio y Pancracio prosiguió sus estudios.

Estamos en los finales del siglo III. Es emperador Diocleciano, el que decretó la décima y última persecución general contra el Cristianismo. Dionisio y Pancracio tienen a su servicio un criado cristiano, con todo y profesar ellos el culto a los dioses de la gentilidad. Como ambos merecen toda su confianza, el criado no se recata de manifestarles su fe religiosa.

Es hombre de singulares virtudes. Se propone convertir a sus buenos señores. Muy pronto logrará sus deseos, poniéndoles en relación con el Papa, nada menos, que vive ocultó allí cerca. Pueden hablar reiteradamente con el Sumo Pontífice y embelesarse en la sabiduría de sus razonamientos; admiran su espíritu de caridad y la ejemplaridad de todas sus acciones.

Se enteran de las heroicas virtudes de los seguidores de Cristo y tienen oportunidad de conocer a algunos. Comienzan a conocer asimismo algunos dogmas y preceptos morales del Cristianismo; contrastan la nueva y lozana religión con la vieja y carcomida idolatría…

CONVERSIÓN Y MARTIRIO

No se hicieron esperar los resultados. Tío y sobrino, anhelosos de verdad, determinaron abrazar la santa fe y pedir el Bautismo al Pontífice, San Cornelio (†253). Pocas semanas más tarde eran bautizados ambos en las catacumbas, asistiendo después al Santo Sacrificio y recibiendo la divina Eucaristía.

Terminada la Misa, contribuyeron a la colecta que se acostumbraba, cada uno con una espléndida ofrenda: la de todos sus bienes, rentas y riquezas, en favor de los pobres y de la comunidad cristiana.

Pancracio, al poco tiempo fue denunciado al mismo emperador, amigo, por cierto, en días remotos, de Cleonio, su padre. «El hijo de Cleonio de Frigia —le dijeron— se ha hecho cristiano y está distribuyendo sus haciendas entre viles personas; además, blasfema horriblemente contra nuestros dioses”.

Diocleciano dispuso su detención y mandó que fuera conducido a su presencia. Largo fue, según parece, el diálogo entre el tirano y el jovencito; pero, no habiendo logrado ni con halagos ni con amenazas apartarle de la adoración de Jesucristo, ordenó, furioso, que se le decapitase.

san_pancracio_3Fue conducido a la Vía Aurelia para darle la pena capital. Llegado al punto preciso del sacrificio, se arrodilló y levantó los ojos y las manos al cielo, dando gracias al Señor porque había llegado el ansiado momento.

Después le mandaron inclinar la cabeza, y el hacha del verdugo, con rudo golpe, la separó del cuerpo.

Quedó éste allí mismo, para que lo comieran los perros; pero, entrada la noche, una noble señora, llamada Octavila, lo hizo recoger, lo embalsamó con ricos aromas, lo amortajó con un lienzo precioso y cuidó de que fuese enterrado en un sepulcro nuevo, muy cerca del lugar del martirio.

Como se ve, el relato contiene graves anacronismos, pues, según él, Pancracio es bautizado por el papa San Cornelio (†253), mientras que muere en la persecución de Diocleciano cuando aún tenía unos 15 años (304).

El intento de corregir estos errores y hacer que la Pasión de San Pancracio resulte más verosímil, sería la causa de las varias versiones hoy existentes.

El Papa Vitaliano envió sus reliquias desde el cementerio de Calepodius en Roma a Inglaterra para evangelizar y para instalar en los altares. San Agustín de Canterbury dedicó la primera Iglesia de Inglaterra a San Pancracio.

Es titular de una Basílica romana. Aquí los que habían sido bautizados el Sábado de Gloria dejaban sus vestidos blancos en el domingo octava de la Resurrección (llamado Dominica in Albis).

Era un acto conclusivo de la Pascua. Sobre la tumba de San Pancracio renovaban el juramento de fidelidad a Jesucristo. Desde entonces ha sido un santo muy amado, protector de inocentes y de las víctimas del perjurio.

CULTO

A partir del siglo VI, al difundirse sus reliquias, se extiende también su culto, haciéndose muy popular, y entrando su nombre en todos los martirologios.

En España no se conoció su Pasión durante el periodo visigótico, pero sí se leía su nombre en algunos calendarios mozárabes.

Es representado muy joven, casi niño, vestido con la túnica romana o con el traje militar, y con los atributos de mártir. Se celebra su fiesta el 12 de mayo. San Pancracio es considerado como el santo de los afligidos por la pobreza, de la Fortuna y de los juegos de azar.

¿Sabes quién era Santa Águeda?

Santa ÁGUEDA, virgen y mártir

Su nombre aparece en el Canon Romano

Santa Águeda La fama de su virtud heroica- virginidad consciente y constante, puesta a prueba de mil modos insinuantes y coercitivos- se extendió por toda la cristiandad y se confirmó por diversos prodigios después de su muerte.
Santa Águeda

Su fiesta se celebra el 5 de febrero

Vida

Santa Águeda fue una joven cristiana de Catania (o Palermo), en la isla de Sicilia, que murió mártir en el siglo III. Prometida en matrimonio a Quinciano, gobernador de la isla, ella no acepta por haberse consagrado a Dios desde su infancia.

Santa Águeda en prisión
Santa Águeda en prisión

A partir de esta negativa las fuentes nos hablan de distintas pruebas que culminaron en su martirio durante la persecución de Decio (Passio Santa Agathae), o durante la de Diocleciano (Aldelmo, De laudibus virginitatis, cap. 42: PL 89, 142). Son, pues, inciertas las fechas de su nacimiento y de su muerte (ca. 251).

El proceso de su martirio se narra en la Passio Santa Agathae. Ante la primera negativa a los requerimientos del gobernador, Águeda es encomendada a una tal Afrodisia que trata de persuadirla durante 30 días. Presentada de nuevo ante el tribunal de Quinciano, se declara cristiana y es condenada a prisión.

Después de algunos días la llevan nuevamente al tribunal y la someten a nuevo interrogatorio. Vuelve a rehusar, haciendo profesión de su fe en Cristo.

Su actitud provoca la ira del gobernador, quien ordena le arranquen los pechos, y la envía una vez más a prisión.

En esta etapa de su encarcelamiento recibe la visita milagrosa y confortante del apóstol San Pedro. La constancia de Águeda encuentra réplica en la tozudez de Quinciano, que vuelve a la carga, haciéndole renovadas instancias y disponiendo, finalmente, suplicios que le acarrearon la muerte.

La fama de su virtud heroica- virginidad consciente y constante, puesta a prueba de mil modos insinuantes y coercitivos- se extendió por toda la cristiandad y se confirmó por diversos prodigios después de su muerte.

EL CULTO A SANTA ÁGUEDA

Icono de Santa Águeda
Icono de Santa Águeda

El fervor popular la constituyó patrona de Catania y abogada en las erupciones del Etna. Más adelante se le consideró abogada en caso de incendio.

Finalmente, y por una extensión fácilmente comprensible, pasó a invocarse como patrona de los constructores de campanas (éstas anunciaban la aparición de un fuego).

Las reliquias de Santa Águeda se conservaron primero en Catania, mas, por temor a la profanación sarracena, fueron trasladadas a Constantinopla, de donde se rescataron definitivamente en 1126.

Hay constancia de su culto muy difundido en diversos documentos y monumentos: varias iglesias reciben su nombre. Aparece en el Martirologio Jeronimiano, en el Calendario Cartaginés, y en el Calendario Mozarábigo, en las Sinaxis griegas, y también se inserta su nombre en el Canon de la Misa, probablemente por intervención directa del papa San Gregorio (cfr. J. Jungmann, El sacrificio de la Misa, Madrid 1953, 937).

Los documentos litúrgicos de los siglos VI al X fijan la fecha de celebración de su festividad el 5 de febrero.

El documento fontal más abundante relacionado con su martirio es la Passio Santa Agathae. Existen de esta narración varias recensiones, una latina y dos griegas, que se remontan a una recensión original común del siglo VI que suscita la sospecha de los estudiosos a la hora de pronunciarse sobre su valor histórico.

Ello no obstante, puede afirmarse sin ningún género de duda que, en fuerza de los testimonios monumentales y litúrgicos aducidos, son absolutamente seguros desde el punto de vista histórico tanto el hecho de su martirio y del culto que se le tributó desde muy pronto, como también el lugar de su muerte, aunque algunas particularidades que se dicen acompañaron a su martirio resulten dudosas.

F. MENDOZA RUIZ, (G.E.R.)

¿Sabes quién era santa Lucía?

Santa Lucia

La iconografía representa a Lucía llevando en un platillo sus propios ojos. No hay ningún dato histórico o legendario que fundamente este hecho.Quizá surgió por su nombre, que significa luz o luminosidad y los ojos serían el símbolo de la luz.

Por la misma razón debió de ser invocada en las enfermedades de los ojos y considerada como protectora de la vista.

Santa Lucía, Virgen y Mártir
Su fiesta se celebra el 13 de diciembre

Sufrió el martirio durante la persecución de Diocleciano, en la ciudad siciliana de Siracusa, el 13 diciembre de 304. De Santa Lucía no poseemos datos históricamente seguros. Las actas que conservamos de su martirio son apócrifas y en ellas se refleja todo el encanto popular que supo vestir de leyenda la vida de una mártir venerada en toda la Iglesia antigua. Esta Passio que debió de redactarse en el siglo V ó el VI y de la que tenemos una versión griega y otra latina, pertenece al tipo de leyendas hagiográficas que tienen por finalidad exaltar la grandeza de la virginidad cristiana, conservando siempre un cierto núcleo de verdad histórica.

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